jueves, 12 de septiembre de 2013
,
Nos estamos volviendo verdaderamente gilipollas. ¿En qué nos estamos convirtiendo? Si ahora las relaciones tienen última conexión, si ahora los besos se mandan por emoticonos, y toda la atención que necesitas es que te conteste por WhatsApp de inmediato las 24 horas. ¿Qué clase de amor estamos creando? Si tu buen humor depende de que te halla escrito para darte las buenas noches y los buenos días, un amor que lee las conversaciones que ha tenido con otros buscando algún motivo para desconfiar. Un amor en línea, un amor en letras, un amor que no entiende que no vivas pegado al móvil, un amor que sonríe por fotos enviadas. ¿Dónde quedaron las tardes de pipas en cualquier banco arreglando el mundo? ¿Y los besos de verdad? Si ya lo dijo Einstein: El día en que la tecnología sobrepase a la humanidad, tendremos una generación de idiotas, pero no se preocupen que esto evolucionará y nos volveremos tan tontos que ni podremos replantearnos qué estamos haciendo mal.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario